Aunque la creatina es uno de los suplementos más sencillos de utilizar, muchas personas cometen errores que reducen su eficacia.
Estos son los más frecuentes.
No tomarla todos los días
La creatina funciona por acumulación.
Saltarse días retrasa los resultados.
Pensar que solo sirve antes de entrenar
No importa el horario.
Lo importante es la constancia.
Dejar de tomarla en días de descanso
El músculo sigue necesitando mantener los depósitos llenos.
También debe consumirse cuando no entrenas.
Comprar creatinas de baja calidad
Una creatina con rellenos o mala micronización puede disolverse peor y ofrecer una experiencia menos agradable.
Esperar resultados en tres días
La creatina necesita tiempo.
Los cambios suelen comenzar a notarse tras varias semanas de uso continuo.
No hidratarse correctamente
Beber suficiente agua favorece el funcionamiento normal del organismo y del músculo.
Pensar que sustituye el entrenamiento
La creatina potencia el rendimiento.
Pero el verdadero progreso depende del entrenamiento, la alimentación y el descanso.